Frío y calor. Manta y abanico. Abrir o cerrar ventanas. Subir o bajar persianas. Permitir al sol que entre o que no entre. Sí, pero en algunas viviendas no son suficientes estos remedios caseros para combatir el clima en determinadas latitudes.

La climatización en hogares y locales comerciales es el gran auxilio de familias y empresarios a la hora de encontrar el confort que necesitan para vivir a gusto. ¿Qué harían muchos de ellos sin una buena climatización? Dar con la temperatura adecuada en los lugares donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo puede ser un auténtico rompecabezas para muchos. Radiadores eléctricos de alto consumo o bombas de aire sin acondicionar pueden suponer un elevado costo y no llegar a cubrir todas las expectativas.

Para facilitar la vida de la gente, existen grandes corporaciones con sofisticados departamentos de innovación encargados de mejorar la habitabilidad. ¿Cómo? Incorporando a las viviendas sistemas de climatización sencillos a través de una instalación profesional. Renunciar a una estancia confortable es algo que, en ningún caso, se debería hacer. Por ello, para acercar a los lectores las numerosas fórmulas para acondicionar sus viviendas o locales de trabajo, este artículo pretende sopesar los beneficios e inconvenientes de los distintos tipos de aires acondicionados existentes.

Muchas personas no conciben un verano sin disfrutar de temperaturas frescas y huyen a centros comerciales climatizados para sobrellevar el calor. Cuando no se puede escapar del calor o frío en un lugar de trabajo, la incomodidad aumenta y los problemas aparecen. Por tanto, velar por la comodidad y el rendimiento físico e intelectual de los trabajadores debe ser una máxima para todos los dueños de pequeñas y medianas empresas con sede en locales comerciales u oficinas independientes.

Entre los múltiples beneficios de la climatización de ambientes hay que destacar el control de la sudoración y la hidratación interna. En definitiva, hacer un aire respirable. Pero cuidado: exponerse demasiado al frío artificial puede traer consigo enfermedades inesperadas en determinadas épocas del año. Sobre todo en verano, cuando el frío originado en las climatizaciones propicia especialmente la aparición de las faringitis.

Un punto imprescindible a la hora de comprar un aire acondicionado es el correcto cálculo de las frigorías que hacen falta para climatizar correctamente con el mínimo consumo de energía. Aquí hay una web que nos permite hacer ese cálculo: Calculadora de frigorías.

Hay que destacar que los aires acondicionados comerciales y domésticos se alimentan principalmente de electricidad, aunque hay sofisticados sistemas hidráulicos (ver fancoils) que también cubren satisfactoriamente las expectativas de climatización. A continuación, los sistemas de aire acondicionado no industriales más comunes divididos en dos grandes bloques: domésticos y comerciales.

Aire Acondicionado Unidad Interior

Aires acondicionados domésticos

Antes de enumerar los tipos existentes, conviene tener en cuenta que la climatización en hogares se torna necesaria en todo tipo de viviendas, especialmente en aquellas que se encuentran en latitudes extremas, ya sean por su proximidad al ecuador o a los polos. Para mitigar la incomodidad de un verano asfixiante, así como para caldear un ambiente en medio del crudo invierno, existen numerosas fórmulas que proporcionan comodidad. No existe nada más reconfortante que invertir en confort y hacer de la vivienda un hogar habitable.

Es importante destacar que la climatización de un hogar, además, aporta un valor añadido a la vivienda y, por ello, revaloriza al alza su precio final.

1. Aire acondicionado de ventana: se trata de una de las fórmulas más polémicas debido sus características. Comenzando por los inconvenientes, los aires acondicionados de ventana suelen ser más ruidosos y consumen más. Exigen situarlos entre las ventanas o balcones de una vivienda y la calle. Para su instalación se precisa hacer un boquete del tamaño de la ventana, por tanto conllevan la modificación estética visual de las fachadas en edificios de propietarios, un hecho que ha motivado la prohibición de su instalación en muchas comunidades.

A pesar de todo, su instalación quizás sea la más sencilla y cómoda de todos los tipos de climatizaciones domésticas, ya que aúnan en un solo módulo el condensador y la salida de aire (unidad compresora). Hacia fuera de la vivienda se expulsa el aire caliente y dentro, a través de un sistema de lamas o ventilación, entra la climatización a gusto del cliente.

2. Aire acondicionado split (de pared): es el tipo de climatización que más se utiliza para climatizar viviendas. Al contrario que el anterior, consta de dos módulos independientes, aunque conectados a través de un cable, lo cual facilita que la instalación no demande la apertura de boquetes o la ejecución de obras. Un taladro suele bastar para colocarlos con éxito. Fuera de las viviendas, en las fachadas de los edificios, se suelen colgar las unidades condensadoras o generadoras del aire acondicionado. Dentro, unos modernos aparatos, estéticamente agradables y más silenciosos que los de ventana (debido a la separación del compresor y el condensador) cuelgan en las paredes y se encargan de proporcionar el confort necesario y la temperatura adecuada para disfrutar de una estancia acogedora y confortable.

Conforman una de las posibilidades más económicas, ya que los avances tecnológicos y la innovación están propiciando la fabricación de aparatos para uso doméstico de bajo consumo.

3. Aire acondicionado split (consola de techo): es muy parecido a los split de pared. Igualmente estéticos y visualmente agradables, suelen tener mayor potencia que los anteriores y por ello más ruidosos. Se trata de una instalación más complicada, lo que puede elevar sus costes, pero es sin duda una opción muy acertada para climatizar viviendas con estancias muy amplias.

4. Aire acondicionado portátil: se trata de un aparato compacto (condensador y compresor en el mismo módulo) que incorpora unas ruedas para poder ser trasladado de una estancia a otra. Aporta versatilidad y dinamismo, ya que permite climatizar salas en función de las necesidades del momento. Consta de un tubo o manguera que canaliza el aire hacia el exterior, por tanto conviene situarlo siempre cerca de una ventana a la calle o patio de luces. Su mantenimiento no es demasiado exigente, sin embargo, al tratarse de un circuito cerrado, el ruido puede ser mayor que el de otras fórmulas dependiendo la potencia que se adquiera. Además su consumo energético es muy mayor que el de otras opciones.

La gran ventaja de estos módulos es que no precisan de instalación u obra. Ni tan siquiera un taladro. Eso sí, conviene encontrar la táctica adecuada para que, al sacar la manguera de aire hacia la calle, no queden aperturas por donde se pueda escapar la climatización.

5. Aire acondicionado central: puede ser compacto o usando fancoils (unas baterías de intercambio técnico compuestas por tubos de cobre y aletas de aluminio). Es una de las opciones más populares a la hora de climatizar edificios y viviendas. Su instalación es, sin duda, la más compleja de los sistemas domésticos, ya que obliga a la ejecución de obras y genera aparición de polvo. Se nutre de plafones y conductos, pero la filosofía es idéntica a los de tipo split.

Utiliza normalmente sistemas de climatización por agua a través de una bomba de calor que transforma la energía hidráulica en aire caliente o frío según la temperatura programada. Las baterías fancoil incluyen un filtro que las previene del polvo para evitar que queden inservibles. Su mantenimiento es sencillo y poco exigente.

El aire acondicionado central es, por tanto, uno de los mejores métodos para la climatización completa de estancias y aporta gran valor añadido a la vivienda. Puede alcanzar un elevado coste de instalación, pero los niveles de confort son extraordinarios.

6. Aire acondicionado multi-split: está especialmente recomendado para climatizar viviendas con más de 100 metros cuadrados. Muy útil si no se cuenta con suficiente espacio para instalar dos o tres sistemas de split independientes en la vivienda. Este método utiliza un único condensador muy potente para generar climatización en hasta 5 splits interiores (unidades evaporadoras) colocados en diferentes estancias de la vivienda.

Aire Acondicionado Unidad Exterior simple

Aires acondicionados comerciales

Contar con un local climatizado genera automáticamente la fidelización de los trabajadores y la atracción de los clientes potenciales. ¿Se imagina que para comprar tuviera que hacerlo a temperaturas polares o de sauna? Por todo ello, nada mejor que pensar en la fórmula de aire acondicionado comercial más adecuada a las características del local para practicarle una instalación futura que añada valor y revalorice el precio de esos metros cuadrados. Los tipos de climatización comercial más extendidos son los siguientes:

1. Aire acondicionado split (de pared): se trata del mismo sistema que en el módulo anterior. Sirve para climatizar locales de espacio reducido. Los split de pared están especialmente aconsejados para enfriar o calentar estancias cuadrangulares y sin demasiadas separaciones u obstáculos. Poseen un fuerte tiro que facilita la climatización de estos l